El presente trabajo
analiza de qué manera la ciencia puede ser utilizada como un instrumento de
dominación. Para ello, resulta vital abordar cuestiones como la infalibilidad
de la ciencia y la aparición del paradigma positivista, mediante el cual se
pretende estudiar a la sociedad con el mismo método empleado por las ciencias
naturales. En este sentido, se formula una crítica al positivismo desde la
óptica de algunos pensadores como Barber o Habermas. Sin embargo, la crítica
que cobra especial protagonismo en este artículo es la planteada por Herbert
Marcuse.
Descargar artículo en pdf